Carrillada en salsa con patatas fritas

Carrillada en salsa

Ya que llega el frío que mejor que un guiso de los de siempre!

La carrillada en salsa es un plato que se consume mucho en Andalucía, yo lo he probado sobretodo en los pueblos del Aljarafe de la provincia de Sevilla  y creo que es un plato espectacular para el otoño y el invierno. Si se hace bien la carne se deshace prácticamente en la boca. Es de esos guisos que nunca se deben perder porque recuerdan a comidas en familia alrededor de una mesa camilla en un día de frío…

Ingredientes para 4 personas:

450 gramos de carillada de cerdo

1 zanahoria

1 cebolla mediana

1 hoja de laurel

4 dientes de ajo

Vino dulce u oloroso (100 ml )

Brandy (50 ml)

4 cucharadas soperas de tomate frito

Sal y pimienta

Aceite de oliva

Agua

Opcional: Tomillo y Romero (una pizca)

Para acompañar: patatas fritas

Utensilios necesarios

Una olla express

Un cuchillo

Una tabla para cortar

Una espátula

Unas pinzas de cocina

Una batidora y un vaso de batidora

Preparación

Poner en el fondo de la olla express aceite y dorar la carrillada. La carne deberá estar limpia de grasa, troceada y salpimentada (mejor si os la preparan directamente en la carnicería) Intentar que no se oscurezcan demasiado los trozos. Sacarlas con unas pinzas y reservar.

En la olla y con el aceite de haber dorado los trozos de carrillada se añade un poco más de aceite y se incorpora la cebolla picada, la zanahoria picada y se cocina a fuego lento al menos 10 minutos. Se añaden los 4 ajos pelados y cortados y las 4 cucharadas de tomate, la hoja de laurel y el vino dulce y se deja cocer otros 10 minutos. Todo este fondo una vez esté pochado se saca de la olla y se tritura con la batidora, menos la hoja de laurel, hasta hacerlo un puré fino. Se vuelve añadir a la olla y a continuación se incorpora la carrillada, el brandy, una pizca de tomillo y romero (si os gusta más especiado) y  agua que cubra las 2/3 partes de la carne y se deja cocer unos minutos para que se evapore el alcohol del brandy. Se tapa la olla y cuando llegue a la presión máxima bajar el fuego y apagarla, dejarla al menos 25 minutos sobre el calor. Pasado el tiempo habrá perdido la presión, entonces volver a poner la olla de nuevo y repetir la operación. Se pone la olla dos veces para que la carne quede lo más blanda posible.

Yo os recomiendo que comáis la carrillada en salsa uno o dos días después de cocinarla. Podéis acompañarla con unas ricas patatas fritas caseras cortadas a daditos. Y no os olvidéis del pan para acompañar, es el momento insuperable de la comida!!

¡Seguro que os sale para chuparos los dedos!

carrillada en salsa