Tarta de vainilla con crema de queso (sin hornear)

tarta3Hola de nuevo!!
¿Qué tal las vacaciones y el verano?
Yo poco a poco me he ido incorporando a la rutina y con ella a mi cocina diaria. Hace más de un año que publiqué las primeras entradas del blog, han sido muchos días de pensar en recetas, ideas, visitas a restaurantes, de fotografiar,…y de aprendizaje, cosa que nunca viene mal.

Para empezar de nuevo he hecho una tarta de vainilla con relleno y cobertura de crema de queso. Parece mucho más difícil de lo que es, pero noooooo… es facilísima. Espero que os guste y os animéis a hacer una cuando tengáis algún cumple o acontecimiento especial. Para no pasar demasiado calor horneando compré la base de la tarta con sabor a vainilla y lo único que he hice fue rellenarla y decorarla. Tres pasos comprar, decorar y servir!!! Sencilla, no? 

tarta2Ingredientes necesarios:
Base tarta de tres pisos (sabor a vainilla en mi caso) Se puede adquirir en cualquier supermercado ya horneadas y listas para el consumo
100 gramos de m
antequilla sin sal añadida
100 de crema de queso
(blanco de untar)
Colorantes alimentarios (en mi caso azul y rojo)
100 gramos de azúcar glass

Utensilios necesarios:
Una manga pastelera y una boquilla
Una espátula para el relleno
Unas varillas eléctricas o una espátula para mezclar
Dos cuencos para mezclar
Un plato para la presentación

Preparación:
En mi caso como no quería una tarta demasiado grande lo que hice fue cortarla más pequeña, más o menos a una medida de unos diez/ doce centimetros de diámetro. Se puede cortar o bien con un molde que tengamos o bien con la ayuda de un plato pequeño que colocaremos sobre la base de tarta y recortaremos justo por los bordes del plato con la ayuda de un cuchillo. Una vez tengamos el tamaño de la tarta decidido comenzamos con la preparación del relleno, que en este caso es una crema de queso o también llamado frosting de queso. Mezclamos con unas varillas eléctricas o con una espátula los 100 gramos de mantequilla (que debe estar a temperatura ambiente) con los 100 gramos de crema de queso y los 100 gramos de azúcar glass. Dividimos la mezcla en dos partes y distribuimos en dos cuencos y a cada una le damos un color con los colorantes alimentarios, solo echando unas pequeñas gotas conseguimos unos colores espectaculares. En mi caso utilicé rojo para el relleno, pero heché poco y quedó rosa y azul para la crema de cobertura final.
Con una espátula distribuimos la crema por las capas de la tarta, de forma homogénea y alisando lo más posible la crema, para que la tarta quede perfecta. Una vez tenemos los tres pisos de la tarta colocados, la cubrimos con la otra parte del frosting de queso, hecha en este caso de color azul. Para ello yo utilicé una manga pastelera y una boquilla decorativa M22 en forma de estrella, de la marca Wilton, pero queda preciosa también decorandola solo con una espátula. Dejarla en la nevera bien fresquita durante unas horas antes de consumir.

Y este es el resultado final. Una tarta resultona, sin horneado y facilísima de hacer.
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vasodefiestaHasta la próxima!!!!